Este primero de mes pasó casi desapercibido en medio de la apertura de sesiones ordinarias en los cuerpos deliberativos. Sin embargo, para la familia de Pablo Córdoba la fecha volvió a marcar el paso del tiempo sin respuestas: se cumplieron 33 meses del asesinato del joven soldado en el regimiento de la ciudad de Zapala y, según denuncian, la causa continúa sin avances sustanciales. En diálogo con Radio Mega, Natalia Uribe, madre del joven, expresó su profundo dolor y cuestionó el accionar de la Justicia. “Ayer se cumplieron treinta y tres meses y seguimos atravesando todo esto con un profundo dolor y con mucha soledad por parte de la Justicia. Es muy triste tener que decir una vez más que no hay avances”, afirmó. Uribe explicó que, tras el cambio de magistrado en la causa, la familia había depositado expectativas en que la investigación tomara un nuevo rumbo. Sin embargo, aseguró que, a un año de esa modificación, el expediente continúa en revisión de las mismas pruebas analizadas en los primeros meses. “Un año después, siguen evaluando la misma evidencia. No entiendo qué están esperando”, sostuvo. Críticas al accionar judicial La madre de Pablo señaló que la causa se encuentra actualmente bajo el patrocinio de un abogado de la Defensoría de las Víctimas a nivel nacional, y que recientemente se dispuso volver a evaluar pruebas ya analizadas, incluida la autopsia psicológica. “Esa evidencia ya fue construida tres veces. ¿Qué más quieren?”, cuestionó. También apuntó contra actuaciones anteriores que, según afirmó, habrían perjudicado el desarrollo de la investigación. “Todo indica que fue un homicidio y, sin embargo, no hay consecuencias para quienes actuaron mal en el inicio de la causa”, expresó. Uribe remarcó que nunca hubo allanamientos ni detenciones vinculadas al hecho y comparó la situación con otros casos en los que, según indicó, la Justicia actuó con mayor rapidez ante delitos de menor gravedad. El soldado imputado ya no está en Zapala En relación con uno de los soldados que figura como imputado en la causa, Natalia confirmó que ya no se encuentra en la ciudad. Según relató, el joven pidió la baja del Ejército tras permanecer un tiempo con licencia psicológica. “Se fue y hubo que hacer un trabajo de investigación para ubicarlo. Pero no tiene consecuencias”, afirmó. Para la madre de Pablo, la inacción judicial responde a una estrategia de desgaste. “Están jugando al cansancio. Pero eso no va a pasar. Estoy dispuesta a luchar hasta mi último suspiro por justicia para mi hijo”, aseguró. Acompañamiento social y reclamos a nivel nacional Uribe señaló que, si bien siente un fuerte acompañamiento social, es escaso el respaldo de funcionarios o dirigentes con capacidad de intervención. Indicó que mantuvo reuniones con autoridades nacionales, entre ellas la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, pero sostuvo que los compromisos asumidos no se cumplieron. “Con una mano me sobra la gente que me acompaña a nivel institucional. Socialmente hay mucha gente que está, que no se olvida, pero quienes tienen herramientas para hacer algo son muy pocos”, manifestó. Un duelo que se renueva cada mes Sobre cómo vivió el nuevo aniversario, Natalia relató que pasó la mañana en el cementerio junto a su madre, limpiando la tumba de su hijo, como lo hace cada primer día de mes. “Es un día muy triste. Tratamos de contenernos entre nosotros”, dijo. En cuanto a las hipótesis sobre el móvil del crimen, señaló que existen distintas teorías dentro del expediente, aunque ninguna logra cerrar completamente para la familia. “Lo que sí coincido es que acá hay más de una persona involucrada y que, por el contexto, debió haber gente de mayor rango”, afirmó. A 33 meses del hecho, la causa sigue sin responsables condenados. “Hay que seguir hablando, seguir nombrándolo hasta que se haga justicia”, concluyó Natalia Uribe. Mientras tanto, en Zapala, el nombre de Pablo Córdoba continúa presente en el reclamo de memoria y verdad que su familia sostiene, mes a mes, frente a la falta de respuestas.